INTERCAMBIADOR DE CARCASA Y TUBOS PARA ALTA PRESIÓN
Un intercambiador de calor de carcasa y tubos es un equipo industrial que puede diseñarse como recipiente a presión, lo que lo convierte en la opción ideal para procesos con altas presiones, temperaturas extremas y cargas térmicas continuas, donde la fiabilidad mecánica y la seguridad operativa son determinantes.
En muchos procesos industriales, el reto no es únicamente transferir calor, sino garantizar la integridad estructural bajo estrés continuo. En estas condiciones, las soluciones compactas u abiertas alcanzan rápidamente sus límites.
El intercambiador de carcasa y tubos es la tecnología de referencia cuando el sistema debe funcionar como un equipo de contención térmica y mecánica, capaz de soportar altas presiones, gradientes térmicos severos y operación 24/7.
En BOIXAC, diseñamos estos equipos como soluciones de ingeniería a medida, no como productos estándar, optimizando seguridad, rendimiento energético y coste total de propiedad.
Construcción del intercambiador de carcasa y tubos
Un intercambiador de carcasa y tubos está compuesto por:
Una carcasa cilíndrica exterior presurizada
Un haz de tubos internos
Un fluido circula por el interior de los tubos y el otro por la carcasa, sin mezclarse en ningún momento. Esta separación física permite un intercambio térmico controlado, estable y seguro, incluso con fluidos agresivos, gases comprimidos o vapores.
Este diseño lo diferencia claramente de otras tecnologías tubulares abiertas o concéntricas, posicionándolo como la solución canónica para condiciones industriales extremas.
Principio de funcionamiento y diseño térmico
El funcionamiento se basa en el contacto indirecto de dos fluidos a distinta temperatura, separados por la pared de los tubos. El resultado es una transferencia de calor:
Predecible
Estable
Fácilmente regulable
Según la aplicación, el diseño puede incorporar:
Múltiples pasos de tubos para aumentar la eficiencia térmica
Circuitos simples o múltiples según caudal y pérdida de carga
Configuraciones para condensación o evaporación (incluyendo NH₃)
Montaje horizontal o vertical
Cada equipo BOIXAC parte de un análisis térmico e hidráulico específico, optimizando superficie de intercambio, pérdidas de carga y facilidad de mantenimiento.
Comparativa tecnológica (criterio de ingeniería)
Parámetro crítico |
Carcasa y tubos | Tubular | Concéntrico | Placas (PHE) |
|---|---|---|---|---|
Presión admisible |
Muy alta | Media | Media | Baja |
Temperatura |
Muy alta | Alta | Media | Limitada por juntas |
Diseño como |
Posible | No | No | No |
Potencia térmica |
Alta | Media | Media | Baja |
Aplicaciones |
Óptima | Limitada | Limitada | No |
Ventajas clave del intercambiador de carcasa y tubos
El intercambiador de carcasa y tubos destaca por una serie de ventajas que lo hacen especialmente competitivo en entornos industriales:
Máxima resistencia mecánica, apta para altas presiones y temperaturas
Diseño como recipiente a presión, cumpliendo normativas PED y ASME
Alta tolerancia al ensuciamiento frente a tecnologías compactas
Fiabilidad a largo plazo en servicios continuos
Gran flexibilidad de diseño para adaptarse a cada proceso
Materiales y fiabilidad a largo plazo
La selección de materiales es crítica en aplicaciones severas. En BOIXAC trabajamos con:
Acero inoxidable AISI 304
Acero inoxidable AISI 316 / 316L
Acero inoxidable 904L
Duplex y Superduplex
Incoloy, Hastelloy, titanio y aleaciones especiales bajo demanda
La selección se basa en corrosión, temperatura, presión y ciclos térmicos, garantizando estabilidad mecánica y resistencia química durante toda la vida útil del equipo.
Principales aplicaciones industriales
El intercambiador de carcasa y tubos es crítico en sectores como:
Energía y generación térmica
Petróleo, gas y petroquímica
Industria química y farmacéutica
Sector naval y offshore
Biogás y procesos de alta presión
Especialmente indicado para compresores, turbinas, reactores, transformadores y equipos críticos.
ROI habitual
3-12 meses
Ideal para
sólidos, fibras y residuos
Garantía
2 años
Diseño
a medida
FAQs
¿Qué es exactamente un intercambiador de calor de carcasa y tubos?
Un intercambiador de carcasa y tubos es un equipo industrial que puede diseñarse como recipiente a presión, en el que dos fluidos intercambian calor sin mezclarse, siendo apto para altas presiones, temperaturas extremas y servicios continuos.
A diferencia de soluciones compactas u abiertas, la carcasa y tubos incorpora una carcasa presurizada que contiene un haz de tubos internos. Este diseño permite trabajar con altas cargas térmicas, gases comprimidos, vapores o fluidos corrosivos, cumpliendo normativas como PED o ASME, algo clave en sectores como energía, petroquímica y naval.
¿Cuándo es la mejor opción un intercambiador de carcasa y tubos?
Cuando el proceso opera con alta presión, altas temperaturas o cuando la fiabilidad mecánica es prioritaria frente a la compacidad.
Es la elección óptima en procesos críticos. En estas condiciones, tecnologías como placas, concéntricos o tubulares pueden quedar limitadas mecánicamente. La carcasa y tubos está concebida para resistir estrés térmico, mecánico y cíclico durante largos periodos, no solo para intercambiar calor.
¿Qué diferencia hay entre carcasa y tubos y un intercambiador tubular?
La carcasa y tubos es un equipo cerrado y presurizado; el tubular prioriza accesibilidad y limpieza, pero con menor capacidad estructural.
Un intercambiador tubular (horquilla, U, haz accesible) está pensado para fluidos muy sucios y limpiezas frecuentes, normalmente con carcasas no sometidas a altas presiones. En cambio, la carcasa y tubos puede diseñarse como recipiente a presión, con cálculo estructural completo, siendo la mejor opción cuando la seguridad y la integridad mecánica son determinantes.
¿En qué se diferencia de un intercambiador concéntrico?
El concéntrico es adecuado para potencias bajas o medias; la carcasa y tubos está pensada para grandes potencias térmicas y servicios industriales severos.
Los intercambiadores concéntricos (tubo dentro de tubo) son soluciones simples y compactas para aplicaciones limitadas. Cuando aumentan la presión, la temperatura o el caudal, la carcasa y tubos ofrece una escala, robustez y flexibilidad de diseño muy superiores, tanto en número de tubos como en configuraciones térmicas.
¿Qué mantenimiento requiere un intercambiador de carcasa y tubos?
Mantenimiento bajo y planificable, con inspección periódica y limpieza del haz tubular según el fluido.
Aunque no está pensado para desmontajes constantes como un tubular, el diseño permite acceso al haz de tubos, inspecciones internas y limpieza química o mecánica. Esta estrategia reduce paradas imprevistas y prolonga la vida útil en servicios continuos.
¿Qué ROI es habitual en un intercambiador de carcasa y tubos?
Normalmente entre 6 y 18 meses, dependiendo del servicio y del coste de parada del proceso.
En aplicaciones críticas, el ROI no se mide únicamente en eficiencia energética, sino en reducción del riesgo operativo. Un diseño adecuado evita fallos, fugas o paradas no planificadas, que pueden superar ampliamente el coste inicial del equipo en sectores como la petroquímica o la energía.
¿Qué materiales se utilizan en aplicaciones de alta presión o corrosión?
Aceros inoxidables avanzados y aleaciones especiales como Duplex, Incoloy, Hastelloy o titanio.
La selección de materiales en BOIXAC se basa en corrosión, temperatura, presión y ciclos térmicos. En aplicaciones extremas, utilizamos aleaciones de alto rendimiento y realizamos cálculos de fatiga y compatibilidad química para garantizar la fiabilidad a largo plazo.
¿La carcasa y tubos es adecuada para procesos continuos 24/7?
Sí. Es una de las tecnologías más fiables para operación industrial continua.
Precisamente por ello es la solución estándar en plantas que operan sin paradas: su estabilidad térmica, resistencia mecánica y tolerancia a condiciones severas la convierten en ideal para operación continua con mínimo riesgo operativo.