INTERCAMBIADOR MULTITUBULAR

El intercambiador de calor multitubular de BOIXAC es una solución de transferencia térmica modular y de alto rendimiento, especialmente diseñada para el tratamiento de fluidos viscosos, pegajosos, con sólidos en suspensión o con tendencia a la sedimentación e incrustación.

Su diseño permite la configuración de múltiples intercambiadores tubulares interconectados, dando lugar a un intercambiador de calor multitubular, robusto, eficiente y altamente adaptable a procesos industriales exigentes.

Diseño constructivo y materiales

La construcción se basa en el principio tubo en tubo o tubos concéntricos, una configuración que garantiza una elevada eficiencia de transferencia de calor y un control preciso del flujo.

Dada su aplicación en sectores industriales de alta exigencia —como el alimentario, farmacéutico o químico—, los intercambiadores tubulares BOIXAC se fabrican con materiales de alta calidad, principalmente:

  • Acero inoxidable AISI 304

  • Acero inoxidable AISI 316

Las uniones entre tubos se realizan mediante codos desmontables, fácilmente extraíbles, lo que convierte este sistema en una de las soluciones más duraderas, eficientes y prácticas del mercado, tanto en términos operativos como de mantenimiento.

Diseño adaptado al comportamiento reológico del fluido

El funcionamiento de un intercambiador de calor tubular BOIXAC está estrechamente ligado al comportamiento reológico del fluido a tratar.

En fluidos newtonianos, con viscosidad constante, la transferencia de calor es uniforme y predecible, facilitando cálculos térmicos e hidráulicos precisos, así como un funcionamiento estable en un amplio rango de caudales.

En fluidos no newtonianos, o fluidos con sólidos en suspensión, fibras o riesgo de incrustación, la concepción tubular permite:

  • Ajustar las condiciones de circulación.

  • Definir velocidades específicas en el interior de cada tubo.

  • Reducir el ensuciamiento (fouling).

  • Facilitar la limpieza mecánica directa.

  • Mantener la eficiencia energética y la continuidad operativa del proceso.

El comportamiento del fluido influye directamente en factores clave como:

  • El régimen de flujo (laminar o turbulento).

  • El coeficiente de transferencia de calor.

  • La pérdida de carga.

  • La tendencia al ensuciamiento.

  • La facilidad de limpieza y mantenimiento.

Los sistemas tubulares BOIXAC ofrecen un control preciso del flujo tanto para fluidos newtonianos como no newtonianos, asegurando una transferencia térmica óptima y una elevada fiabilidad operativa.

Ventajas clave del intercambiador de calor tubular (tipo horquilla)

Los intercambiadores de calor tipo horquilla aportan:

  • Gran tolerancia al ensuciamiento, ideal para fluidos con impurezas, fibras, partículas o sedimentos.

  • Facilidad de mantenimiento, con acceso directo al interior de los tubos.

  • Diseño modular, construible por piezas fácilmente ensamblables, que permite el acceso y montaje en espacios reducidos.

ROI habitual

3-12 meses

Ideal para

sólidos, fibras y residuos

Garantía

2 años

Diseño

modular

Aplicaciones industriales

El intercambiador de calor tubular BOIXAC es una solución contrastada en una amplia variedad de sectores industriales donde es necesario trabajar con fluidos complejos, viscosos, no newtonianos, con sólidos en suspensión, fibras, sedimentos o con alto riesgo de ensuciamiento (fouling).

Industria alimentaria. Especialmente indicado para procesos térmicos donde se requiere control preciso de temperatura, higiene, facilidad de limpieza y continuidad operativa:

  • Grasas y aceites: aceites vegetales (girasol, colza, soja, oliva), grasas animales, margarinas, shortenings.

  • Bebidas fermentadas: mosto, vino, alcohol, malta, cerveza, sidra.

  • Salsas y preparados alimentarios: salsa de tomate, sofritos, ketchup, mostaza, mayonesa, salsas emulsionadas.

  • Productos viscosos y pastosos: purés, cremas, concentrados, jarabes, melazas.

  • Zumos y derivados de fruta: zumos naturales, concentrados, pulpas, néctares.

  • Industria láctea: leche, nata, suero, yogur líquido, quesos fundidos.

  • Subproductos alimentarios: restos de proceso, corrientes con partículas, subproductos de extracción y refinado.

Aguas residuales, EDAR y tratamiento ambiental. Diseñado para trabajar con fluidos altamente cargados y agresivos, donde otras tecnologías fallan:

  • Lodos primarios y secundarios.

  • Lodos digeridos y deshidratados.

  • Purines ganaderos.

  • Aguas residuales industriales con sólidos en suspensión.

  • Corrientes con sedimentos, fibras o materia orgánica.

  • Precalentamiento o enfriamiento previo a digestión anaerobia, secado o tratamientos térmicos.

Industria química. Solución robusta para procesos continuos o discontinuos con fluidos complejos:

  • Productos químicos viscosos o no newtonianos.

  • Suspensiones y mezclas sólido-líquido.

  • Resinas, polímeros líquidos, colas y adhesivos.

  • Productos con tendencia a incrustación o cristalización.

  • Subproductos y corrientes de rechazo químico.

  • Recuperación de energía en procesos químicos.

Industria farmacéutica y biotecnológica. Especialmente adecuada para procesos donde la limpieza, la trazabilidad y la integridad del producto son críticas:

  • Soluciones farmacéuticas viscosas.

  • Suspensiones y emulsiones.

  • Productos intermedios de síntesis.

  • Caldos de fermentación.

  • Subproductos biotecnológicos con carga sólida.

  • Procesos de calentamiento, enfriamiento o estabilización térmica.

Industria de la automoción y tratamientos de superficies. Apta para fluidos industriales con carga química y sólida:

  • Pinturas industriales y recubrimientos.

  • Barnices y lacas.

  • Baños de tratamiento superficial.

  • Fluidos de proceso con pigmentos o partículas.

  • Recuperación y estabilización térmica de corrientes de proceso.

Otros sectores industriales.

  • Papelera: pastas, fibras, licores negros y blancos.

  • Cosmética: cremas, geles, emulsiones, champús.

  • Energía y biomasa: subproductos orgánicos, corrientes con sólidos.

  • Industria de piensos: mezclas viscosas, suspensiones, subproductos animales o vegetales.

Este amplio abanico de aplicaciones confirma que el intercambiador de calor tubular BOIXAC es una solución altamente versátil, especialmente indicada para procesos donde la robustez mecánica, la facilidad de limpieza, la tolerancia al fouling y la eficiencia térmica son factores críticos.

Por qué elegir un intercambiador multitubular

Uno de los principales beneficios del intercambiador de calor tubular BOIXAC es su capacidad para trabajar con fluidos exigentes que no pueden ser tratados de manera eficiente con otras tecnologías de intercambio térmico.

Su diseño modular, multitubular y desmontable proporciona:

  • Excelente accesibilidad.

  • Facilidad de montaje y desmontaje.

  • Limpieza eficiente y reducción de costes operativos.

  • Elevados rendimientos termodinámicos constantes.

Todo ello sin comprometer la robustez, la fiabilidad ni la eficiencia energética que caracterizan las soluciones de transferencia térmica de BOIXAC.

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