SERPENTÍN PARA CONTROL DE TEMPERATURA EN DEPÓSITO DE VINO
OPTIMIZACIÓN DEL CONTROL DE TEMPERATURA EN DEPÓSITOS DE CULTIVO
Uno de los mayores productores de vinos espumosos ha implementado un sistema de control de temperatura para 23 depósitos de cultivo con una capacidad total de 142.000 litros, con el objetivo de garantizar una fermentación óptima y mantener la calidad del producto final. Este proyecto se ha centrado en los procesos que tienen lugar en las llamadas granjas de levaduras, dos salas donde se produce la fermentación durante un período de cinco días a una temperatura estricta de entre 18 y 20 ºC.
Composición y condiciones de proceso
El fluido presente en los depósitos está formado por una disolución principalmente de vino, con licor de tiraje (un jarabe rico en azúcares), y levaduras. Esta combinación es esencial para la fermentación, ya que las levaduras transforman los azúcares del licor en alcohol y dióxido de carbono, produciendo la característica espuma del vino espumoso. Para garantizar una fermentación controlada y de calidad, resulta crucial mantener la temperatura del fluido dentro del rango especificado.

Serpentines para fermentación de vino
Para lograr este control térmico, se han introducido intercambiadores de calor en forma de serpentín dentro de los depósitos. Estos serpentines, formados por tubos de acero inoxidable AISI 316 con electropulido, proporcionan una excelente resistencia a la corrosión y aseguran la máxima higiene, dos factores esenciales en la producción de vinos espumosos. Los serpentines están certificados bajo la normativa MOCA (Materiales en Contacto con Alimentos), garantizando que el material utilizado cumple los requisitos de seguridad alimentaria.
Control térmico sin necesidad de conexiones CLAMP
Todos los componentes del sistema se han diseñado a medida para adaptarse perfectamente a las características de los depósitos y las necesidades del cliente. Se ha optado por un diseño que elimina la necesidad de conexiones CLAMP, reduciendo el riesgo de fugas y simplificando la limpieza y el mantenimiento del sistema. Este enfoque personalizado también ha permitido maximizar la eficiencia del intercambio de calor y optimizar el control de temperatura durante todo el proceso de fermentación.
Beneficios de las soluciones vinícolas de control de temperatura
La adopción del serpentín para el control de temperatura del vino ha proporcionado numerosos beneficios operativos:
Estabilidad Térmica: Mantener una temperatura constante dentro del rango establecido ha sido clave para garantizar una fermentación homogénea y de calidad.
Eficiencia Energética: Los serpentines de acero inoxidable con electropulido ofrecen una conductividad térmica óptima, reduciendo el consumo energético necesario para mantener la temperatura adecuada.
Seguridad Alimentaria: El cumplimiento de las normativas MOCA asegura la calidad y seguridad del producto final.
Reducción de Mantenimiento: La ausencia de conexiones CLAMP simplifica el mantenimiento y minimiza posibles problemas técnicos.
BOIXAC, SOLUCIONES PARA EL CONTROL DE TEMPERATURA EN DEPÓSITOS
Este proyecto representa un ejemplo excelente de innovación aplicada al sector vitivinícola, donde el control preciso de las condiciones de fermentación marca la diferencia en la calidad del vino espumoso producido. La implementación de sistemas personalizados y materiales de alta calidad garantiza no solo la mejora del proceso productivo, sino también una mayor eficiencia y sostenibilidad en toda la cadena de producción.