Filtros para el tratamiento del aire: clasificación, eficiencia y selección por aplicación industrial
Guía de referencia técnica sobre la clasificación de filtros de aire según ISO 29463 y EN 1822:2009. Desde los prefiltros G hasta ULPA U17, con eficiencias, penetraciones y aplicaciones por sector industrial, farmacéutico y de sala blanca.
La calidad del aire interior es un factor crítico para la salud humana, la integridad del producto y el cumplimiento normativo en entornos industriales y de servicio. Un sistema de filtrado mal especificado no solo compromete la protección sanitaria: puede incrementar el consumo energético de forma innecesaria o reducir la vida útil de los equipos HVAC.
1. Por qué es crítico el filtrado del aire
Los humanos respiramos aproximadamente 0,7 kg de aire por hora. El aire contiene una mezcla de partículas —sal, polen, fibras, esporas, bacterias— y gases —N₂, O₃, O₂, CO₂, SO₂— en gran parte invisibles al ojo humano. Aunque el aparato respiratorio actúa como barrera natural, su efectividad decrece drásticamente a medida que las partículas se hacen más pequeñas.
El 99,9% de las partículas en suspensión en el aire tienen un diámetro inferior a 1 µm. En este rango encontramos partículas diésel, humos de aceite, humos de tabaco, amianto y bacterias. Su control es especialmente crítico en salud, industria alimentaria e industria farmacéutica.
2. Los cuatro grupos de filtros: PRE, EPA, HEPA y ULPA
La normativa internacional establece cuatro grupos funcionales de filtros de aire, cada uno diseñado para un rango de eficiencia y aplicación específicos.
3. Tabla de clasificación completa: EN 1822 / EN 16890 e ISO 29463
La tabla recoge la clasificación completa de los filtros de aire según EN 1822:2009 / EN 16890 e ISO 29463, incluyendo eficiencia integral y local por clase.
La eficiencia integral mide la retención global del filtro. La eficiencia local (más exigente) mide la zona de menor rendimiento. Para HEPA y ULPA la norma EN 1822 exige el cumplimiento simultáneo de ambos valores. Las clases G, M y F se caracterizan por EN 16890 e ISO 16890 (índice MERV y ePM).
| Grupo | Clase EN 1822 / EN 16890 | Clase ISO 29463 | Aplicación principal | Valor integral | Valor local | ||
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| % Efic. | % Pen. | % Efic. | % Pen. | ||||
| PRE | G1 | — | Prefiltros: insectos, fibras, polvo, arena | n/a | n/a | — | — |
| PRE | G2 | — | Prefiltros: insectos, fibras, polvo, arena | n/a | n/a | — | — |
| PRE | G3 | — | Prefiltros: insectos, fibras, polvo, arena | n/a | n/a | — | — |
| PRE | G4 | — | Prefiltros: insectos, fibras, polvo, arena | n/a | n/a | — | — |
| — | M5 | — | Talleres, fábricas, almacenes | n/a | n/a | — | — |
| — | M6 | — | Oficinas, almacenes, prefiltros E10/E11 | n/a | n/a | — | — |
| — | F7 | — | Centros de datos, hospitales, prefiltros H12–H14 | n/a | n/a | — | — |
| — | F8 | — | Centros de datos, hospitales, prefiltros H12–H14 | n/a | n/a | — | — |
| — | F9 | — | Centros de datos, hospitales, prefiltros H12–H14 | n/a | n/a | — | — |
| EPA | E10 | — | Alimentación, farmacéutica | 85% | 15% | — | — |
| EPA | E11 | ISO 15/20 E | Alimentación, farmacéutica | 95% | 5% | — | — |
| EPA | E12 | ISO 25/30 E | Alimentación, salas blancas | 99,5% | 0,5% | — | — |
| HEPA | H13 | ISO 35/40 H | Nuclear, ambientes estériles, farmacéutica | 99,95% | 0,05% | 99,75% | 0,25% |
| HEPA | H14 | ISO 45 H/50 U | Electrónica, farmacéutica avanzada | 99,995% | 0,005% | 99,975% | 0,025% |
| ULPA | U15 | ISO 55/60 U | Electrónica, farmacéutica | 99,9995% | 0,0005% | 99,9975% | 0,0025% |
| ULPA | U16 | ISO 55/60 U | Electrónica, farmacéutica | 99,99995% | 0,00005% | 99,99975% | 0,00025% |
| ULPA | U17 | ISO 75 U | Laboratorios, farmacéutica de alta contención | 99,999995% | 0,000005% | 99,9999% | 0,0001% |
4. Pérdida de carga y coste energético: el factor decisivo
Un filtro de aire genera una pérdida de carga que el ventilador del sistema HVAC o UTA debe vencer. Esta pérdida aumenta con el grado de filtrado y crece progresivamente a medida que el filtro acumula partículas retenidas.
Un filtro H13/H14 mal especificado puede multiplicar significativamente el consumo eléctrico. En instalaciones de gran caudal, optimizar la cadena de filtrado con prefiltros eficientes puede reducir el coste energético entre un 20% y un 40%.
- Eficacia vs. eficiencia energética: La eficacia mide partículas capturadas. La eficiencia energética mide cuántas por unidad de energía consumida. Ambos parámetros deben figurar en la especificación.
- Resistencia inicial y final: La resistencia al final de vida determina la frecuencia de sustitución. Un filtro sobrecolmatado aumenta el consumo y puede comprometer su integridad estructural.
- Coste total de propiedad (TCO): Un filtro de mayor calidad puede tener menor TCO si su vida útil es significativamente superior.
- Sistemas en cascada: La combinación G4/F7 + filtro final H13/H14 prolonga la vida útil del HEPA y reduce el coste de sustitución.
5. Aplicación por sector industrial
- Industria alimentaria y bebidas: F7/F8 prefiltros + E10/E11 filtros finales en producción. E12 o H13 para envasado aséptico.
- Farmacéutica y biotecnología: H13/H14 en GMP Grades A/B; F9+H13 en Grades C/D. U15–U17 para BSL-3/4 y productos estériles de alta sensibilidad.
- Hospitales: F7+H13 en UCI, bloques quirúrgicos y hematología. F7+H14 en salas de aislamiento de inmunodeprimidos.
- Electrónica y microelectrónica: H14 o U15 en salas blancas ISO Clase 5–7. U16/U17 para litografía y fabricación de semiconductores.
- Centros de datos: F7/F8 en la mayoría de aplicaciones. F9 en centros críticos Tier III/IV.
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